¿Quién dijo que las vacaciones son para descansar? Porque esa parte yo me la he debido de perder por el camino…
Mi despertador suena a las 4:30 con la esperanza de volver a ver el amanecer del primer día….y poder hacer algunas caminatas como tenía previsto….
Empiezo el día con alegría porque ya hasta la máquina de café la tengo de mi mano…Desayuno con la calma y la paz de estar solita en ese momento y cuando termino emprendo mi viaje.
Esta vez ya no necesito el google maps, porque se exactamente donde me equivoqué el día anterior, por lo que lo tengo más fácil y cuando estoy en la zona del preparque buscando pumas a derecha e izquierda...sorpresa...un ñandú...y sólo uno...que pena que la vaya de la estancia privada le quite autenticidad...
Entro por la entrada de la Laguna amarga con la idea de repetir los destinos del primer día…y no veo pumas pero veo el rastro que ha dejado uno de ellos...
Decido esperar un poco por si el puma vuelve a comerse su recompensa...pero nada...creo que al estar tan cerca de la carretera se lo va a pensar antes de acercarse...
Hago el registro en la Laguna amarga y me veo a Rafa, mi guía de hace dos días y le comento mi hallazgo...él me dice que está con unos turistas en un coche negro y que Jose (wayaja) va hoy en un coche dorado...por si los veo en ruta me pare por si ven algún puma....y sigo mi ruta...
Desgraciadamente el tiempo no quiere acompañarme en la aventura de hoy…de modo que lo tomo con paciencia y me sorprende la “gran nevada”….bueno “gran” para mi ya que como vivo en las islas afortunadas, no es que vea nevar todos los días…
Me sorprende como se torna blanco el asfalto…y pienso en que debo conducir con atención no la vayamos a liar…
Detectar un puma en estas circunstancias para mi se hace misión imposible, aunque lo intento…
De modo que llegada una hora decido ir a la guardería Torres, donde puedo comer mi sandwich y mi fruta y hacer uso de los baños.
Tras la pausa…decido volver a ver si mi amigo el puma ha vuelto a por su manjar...
Pero va a ser algo más que complicado porque al tráfico de la carretera a la entrada principal del parque, se le unen los jeeps de la estancia privada. No obstante como decido detenerme un poco y paso un rato de lo más entretenido primero viendo como un cernícalo andino intenta acercarse al puma y una aves más pequeñas se lo impiden. Más tarde un águila decide comerse lo que el puma le ha dejado...pero es bastante divertido ver la escena al ser interrumpido una y otra vez por las mismas aves. De este rato no pongo fotos aún porque están en la cámara y no en el móvil..
Cuando creo que ya debo continuar porque quiero ver un claro en el cielo....
Mi gozo en un pozo...más nieve y más lluvia...
No he vuelto a ver en todo el día ni a Rafa ni a Jose...
Así que tras pasar la jornada en el parque e imaginar lo que habría sido subir al mirador de las Torres del Paine decido volver ·”pronto” un día a casa y así ver si finalmente soy capaz de probar el asado de cordero....en el camino de vuelta a casa...alguna sorpresita...
Hago una breve parada en una cafetería que llamó mi atención el primer día, al teletrasportarme a la época de la minería de esta zona...
Cuando llego a Puerto Natales voy directamente a la Picada de Carlitos y si que tienen….pero viendo la carta…se me antoja una ensalada de Centolla….el segundo plato típico de la zona…cual es mi sorpresa cuando me traen lo que viene siendo el asado…madre mía del amor hermoso, aquí voy a estar comiendo hasta el día de mañana jajajaj
Y tras acabar con lo que pude vuelvo al hostal a dejar las maletas recogidas que mañana toca cambio de destino.

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